06 mayo 2011

Ganas de huir, de no verte ni la sombra,
de pensar que esto fue un sueño o una pesadilla,
que nunca apareciste, que nunca has existido;
Ganas de besarte, de coincidir contigo,
de acercarme un poco y amarrarte en un abrazo,
de mirarte a los ojos y decirte bienvenido.