He aprendido a ver la vida bajo las vendas que tapan mis ojos.He aprendido a ignorar el
murmullo de la gente que pasa corriendo a mi alrededor envueltos en una corriente sin sentido.Ya no quiero escucharlos. Miro al cielo, trae nubes negras, que anuncian tormenta.
Mientras comienzas la carrera, yo leo aquel libro que tanto temías mostrarme.
La verdad está fuera, las mentiras son viejas, pero no se reconocerlas, y no se si es porque no quiero saberlas. Cuando busco razones, cuando me interrogo por el porqué, solo saben responder que estoy sola...Llenan mi cabeza con mentiras...Pero ya no los escucho. Ni siquiera puedo sentir el ondear de mi pelo mientras huyo por esta calle desierta. Libertad. Y, a pesar de ella, ¡que sensación tan extraña! El aire me pesa, no me deja respirar, la odio, odio esa densidad que me atrapa entre sus patas de araña. Odio ese miedo que me sujeta entre sus finos dedos. Odio esa sensación de despojo que me embarga. Lo tenía todo y ahora nada me queda. Solo esta calle vacía hacia el infinito. Solo un suelo empedrado que no termina.Lo tenía todo, y ahora no queda nada. El diablo de mi hombro izquierdo ha matado a su oponente. Un tridente en su corazón. Y se fue a bailar sobre su tumba. Sola. Y solo ansío ver las llamas. Que ardan todos aquellos que permanecieron a mi lado. Que se quemen todos lo que se alejaron.Todas las canciones son iguales, todos los sabores son el mismo...¿No queda nada? Las puertas de la vida se cierran para todos. Y el grito desgarrador que expulsa mi garganta suena sordo para todos. Las puertas del infierno se abren para mi. ¿Porqué nadie acude a mi llamada? Ha desaparecido mi don. Ni siento, ni padezco, ni escucho, ni oigo, ni confío...nada...Cada vez más,mi corazón se debilita, paliado, va desapareciendo, reduciéndose a ceniza, convirtiéndose en escarcha.Una nueva piel abraza mi espíritu, y mi alma derrotada me pide que me quede con ella.No me preocupa volver a ver la luz del día. Ya no queda salida. Pido a las manos de la perdición que transporten mi mente lejos...muy lejos.... Y sigo corriendo, huyendo de mi misma....El deseo vence al miedo, pero ya no me queda de eso...
