Y decían que era amor la soledad que compartían. Un día si, cuarenta no. Igual que a ti, igual que a mi la realidad los aplastaba, pero cerraban al dormir los ojos y se la inventaban.Tal vez tenían razón: Puede que fuera amor la soledad que compartían, un día sí, setenta veces siete no. Como te pasa a ti, como me pasa a mi, las uñas negras de la vida los arañaban, pero después, cerraban al dormir los ojos y soñaban que soñaban.